Canonizando la ciencia ficción

sábado, abril 15, 2006

Ya que está de moda aquello de dárselas de entendido mencionando un posible canon de la ciencia ficción, aquí va mi humilde contribución:

  1. Solaris, de Stanislaw Lem. Donde los frikis y el fandom(¿acaso no es lo mismo?) y los diletantes ven un interesante acercamiento al tema del primer contacto con una entidad extraterrestre yo veo la profunda reflexión acerca de la pérdida y las segundas oportunidades. Una lectura de muchos niveles.
  2. Las estrellas mi destino, de Alfred Bester. Bester creó un personaje tan inolvidable como Guy Foyle, cuya razón de ser es la venganza, e hizo que nos identificaramos con él. Da que pensar, ¿no? Diga lo que diga la crítica, el estilo de Bester está muy por encima de muchos escritores de ciencia ficción.
  3. ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, de Philip K. Dick. Ya sé que podría haber elegido otra novela de Dick, como por ejemplo Ubik, la más paradigmática de su obra, pero no recuerdo mayor antihéroe que su protagonista Deckard, vapuleado por su trabajo, su mujer y además llegando a dudar de su propia realidad. Con Dick el proverbio chino aquel de "Ser el emperador que sueña con la mariposa o la mariposa que sueña con ser emperador" se queda muy, muy corto.
  4. Dune, de Frank Herbert. No está excesivamente bien escrita, a veces es demasiado descriptiva, pero con esta novela me pasa como con Star Wars: su mundo y personajes son tan atractivos que engancha y no te suelta hasta el final. Hablar de las continuaciones sería traicionar el buen recuerdo que deja la primera novela.
  5. Flores para Algernon, de Daniel Keyes. Acompañar a Charlie Gordon en su viaje hacia un futuro mejor, el posterior desengaño y su progresiva degradación mental cumple la expectativa que debería cumplir todo clásico de la literatura: la persona que eres al terminar de leer la última frase de la novela no es la misma. Nunca ha estado tan justificado el recurso del diario como estructura narrativa. Nunca.
  6. Hyperion, de Dan Simmons. Éste homenaje a los Cuentos de Canterbury, tiene más, mucho más. Comparte con Dune un universo vasto y complejo, lleno de conceptos extraños y atrayentes. Su estructura dividida en varias historias(de subgéneros distintos) dota de dimensión a los personajes, ninguno es bueno o malo per se. Quizás el Alcaudón sea el prototipo del monstruo perfecto, aunque ésta es una novela de ciencia ficcion, ¿o no?
  7. Soy leyenda, de Richard Matheson. Si eres de los que leen literatura realista (o hiperrealista más bien) y te atrae el tema de la soledad tira a la basura todas las novelas que traten dicho tema y tengas en tu biblioteca y hazte con un ejemplar de Soy leyenda. Ah! también salen vampiros y un paisaje desoladoramente postapocalíptico, pero es lo de menos.
  8. Crónicas marcianas, de Ray Bradbury. Un lenguaje poético, temática variada(la soledad, el racismo como odio al diferente, la melancolía, ...) y cuentos redondos. Y un escritor que nunca decepciona haga lo que haga(Fahrenhei 451 es una distopía de libro, nunca mejor dicho).
  9. 1984, de George Orwell. La distopía perfecta. En un estado represivo, Winston Smith espera algo más de la vida y cree encontrarlo en la rebelde Julia. Pero el Gran Hermano siempre observa. Los intelectuales no ven esta novela más que como una crítica al tolitarismo de la extinta Unión Soviética; pero ¿y la soledad de Winston? ¿y su derrota predestinada? Quizás sólo ven el análisis político de la novela quién está más interesado en la política que en la literatura, que es sencillamente el arte de contar historias.
  10. Neuromante, de William Gibson. Gibson, con un estilo que o te seduce o lo aborreces, narra la historia de un vaquero de consola llamado Case y sus escarceos fuera de la ley en el ciberespacio en un mundo controlado por megacorporaciones y cuyas ciudades se han convertido en gigantes con piel de neón. No sabría explicar porqué me gusta tanto el cyberpunk y en especial este escritor, pero es así. Le han salido muchos imitadores pero su maestría a la hora de generar escenarios de cine negro ultratecnificado no da lugar a dudas.
Aclaraciones. En primer lugar no están por orden de preferencia. Y en segundo, por muy poco han quedado novelas importantes fuera de esta lista. Como por ejemplo, Muerte de la luz de George Martin que, aunque pueda parecer contradictorio por el nombre del blog, no la he incluido aunque sea mi novela favorita porque sería una elección demasiado condicionada. O Muero por dentro, de Silverberg, una novela que te deja hecho polvo, La piel fría de Sánchez Piñol, lo más interesante escrito en castellano en mucho tiempo, A vuestros cuerpos dispersos de Farmer, etc...
Estas son mis preferencias, ¿cuáles son las vuestras?

10 comentarios:

Nika & Pooch dijo...

"El nombre del mundo es bosque" de Ursula Le Guin? A mi me impactó en su momento. Ah, y dónde has dejado a Arthur Dent? Lo bueno no siempre tiene porque ser tan serio... :-)

Nika & Pooch dijo...

Uno más: "La naranja mecánica" de Anthony Burgess! No necesitará explicación... Y el horror qué? Weird Tales te suena...?

DJ dijo...

Tienes mucha razón nika. Conozco la de LeGuin, pero otra novela que no he puesto por los pelos es La mano izquierda de la oscuridad. Es sublime. La de LeGuin y a Arthur Dent no los he incluido porque no han influido(injustamente) en la literatura posterior y La naranja mecánica no me llegó a gustar. Por cierto, ¿no te sonará un cierto H.P. Lovecraft?

nika & pooch dijo...

A ver, aclaración! Primero dices que los libros de Douglas Adams y U. LeGuin, aunque te gustan, no están en la lista por que no han influido en la literatura posterior (=criterio objetivo). Luego dices que La naranja mécanica se ha quedado fuera porque no te gustó (=subjetivo). Y ese libro sí ha dejado su marca en la cultura moderna (parcialmente por la película de Kubrick, eso sí, pero sin libro no hay película). Entonces, la lista es tu selección de obras generalmente reconocidas como maestras? Sólo aclarando el tema!

Ah, y te suena una canción llamada Paranoid Android..? :-)

DJ dijo...

A ver nika, casi me pillas... Me niego a incluir en la lista un libro como La naranja mecánica farragoso, denso y no por ello mejor estilísticamente. Un libro que incluso su autor reniega de él. Es más, pienso (y te reconozco que puedo equivocarme) que quien realmente ha influido en la cultura moderna ha sido la grandísima adaptación de Kubrick, muy superior al libro. No sé, quizás mi opinión esté falta de objetividad, de ahí lo de criterio subjetivo. ¿Aclarado?
Ah! Muchíiiiiiiiiiiisimas gracias por postear.

Nika & Pooch dijo...

Voy a seguir un poco más con el tema La naranja mécanica... Te doy la razón por decir que el texto es denso, pero en gran parte porque utiliza una jerga inventada que al principio cuesta un poco entender. Por otro lado, eso da un toque especial a Alex y sus droogs, opino yo. Los hace más creíbles para el lector. Y con respeto a la trama, para mí es una historia intrigante! Y no imposible...

Para referencias sobre su influencia en la cultura moderna, aquí hay unas cuantas:
http://en.wikipedia.org/wiki/
List_of_cultural_references_to_
A_Clockwork_Orange

DJ dijo...

Muy bueno el enlace a Wikipedia, nika. La naranja mecánica ha influido en el wrestling (aquí lucha libre)!!!

Don Pelayo dijo...

Pues sí, eso es una lista personal. Neuromante es un taladro y solaris decepcionante. Y luego sueltas que Dune no está muy bien excrito. Chaval ni Tolkien escribió una obra tan completa en sentido literal.
Por cierto, aportando escritores nacionales (eso creo):
En un lugar llamdo Tierra, de Jordi Sierra i Fabra.

Anónimo dijo...

¿Me puedes decir donde puedo encontrar el libro de Muerte de la luz?
No lo encuentro en ningún sitio.
Gracias

Hays dijo...

Juego de Ender, de Orson Scot Card.
No digo que haya influenciado en otros libros,pero lo considero un gran libro.Yo si hablaria de continuaciones de Dune,pues aunque mesias de Dune es un poco descorcentante despues del gran libro que es el primero,opino que en Hijos de Dune Herbert vuelve a sorprendernos con una gran obra.Luego tb pondria toda la saga de La elevación de los pupilos de David Brin